(Suave rasgueo de guitarras)
(El guiro marca el tiempo lentamente)
Cuando te vayas de mi, mi vida,
llévate todo lo que nos quedó atrás.
No quiero sombras de días perdidos,
ni los recuerdos que duelen al pasar.
Si el destino marca que hoy te desprendes,
y tus pasos buscan un nuevo rincón,
no dejes nada, ni rastro de llanto,
no quiero migajas en el corazón.
Cuando te vayas de mi, llévate mi vida,
no la quiero para nada, no la quiero así.
Para nada me sirve este aire que respiro,
si en el horizonte no te encuentro a ti.
Llévate el alma, mis besos, mis versos,
que en este desierto no quiero vivir.
Cuando te vayas, llévate mi vida,
porque no la quiero si no estás aquí.
Ya las guitarras no suenan igual,
el trío se apaga buscando tu voz.
Es un silencio que sabe a cenizas,
donde antes había promesas de dos.
No busco culpas ni busco razones,
el tiempo es un río que no vuelve atrás.
Si te marchas ahora, mi bien, ten presente,
que el mundo conmigo se detendrá ya.
Cuando te vayas de mi, llévate mi vida,
no la quiero para nada, no la quiero así.
Para nada me sirve este aire que respiro,
si en el horizonte no te encuentro a ti.
Llévate el alma, mis besos, mis versos,
que en este desierto no quiero vivir.
Cuando te vayas, llévate mi vida,
porque no la quiero si no estás aquí.
Si el destino nos cruzó por un error,
o fue una bendición que terminó su fe,
prefiero quedarme con este vacío,
que vivir fingiendo lo que ya se fue.
(Solo de guitarra y timbales suaves)
Cuando te vayas de mi, llévate mi vida,
no la quiero para nada, no la quiero así.
Para nada me sirve este aire que respiro,
si en el horizonte no te encuentro a ti.
Llévate el alma, mis besos, mis versos,
que en este desierto no quiero vivir.
Cuando te vayas, llévate mi vida,
porque no la quiero si no estás aquí.
Llévatelo todo...
No la quiero para nada...
Para nada me sirve sin ti...
(Las maracas se desvanecen lentamente)
(Acorde final de guitarra)