[male
vocals] (
Piano
suave
con
notas
de
saxofón
melancólico) (
Un
sutil
ritmo
de
timbales
de
fondo)
Como
un
boleto
de
los
cincuenta,
guardado
en
el
olvido,
una
orquesta
gigante
suena,
pero
solo
escucho
el
ruido.
Ella
era
hermosa,
la
luz
que
iluminaba
mi
ventana,
una
mujer
digna
de
querer,
mi
paz
cada
mañana.
La
amé
con
ternura,
le
entregué
lo
que
pude
ser,
fui
su
sombra
y
su
abrigo,
hasta
el
amanecer.
fui
su
sombra
y
su
abrigo,
hasta
el
amanecer.
A
su
lado
fui
feliz,
dichoso
de
tenerla
conmigo,
un
amor
tan
cierto,
un
juramento
que
guardé
como
testigo.
Tan
humilde,
tan
confiado,
que
nunca
dudé
de
su
proceder,
creí
que
nuestro
lazo
era
eterno,
difícil
de
romper.
Los
años
pasaron,
como
arena
entre
mis
manos,
seguro
de
tenerla
a
mi
lado,
caminando
como
hermanos.
Nunca
la
hice
sufrir,
ni
en
mis
sueños
ni
en
mi
mente,
le
di
todo
lo
que
tuve,
para
verla
siempre
sonriente.
Pero
la
felicidad
es
un
eco
en
la
casa
del
pobre,
y
la
dicha
se
vuelve
sombra
cuando
el
destino
se
cobre.
A
su
lado
fui
feliz,
dichoso
de
tenerla
conmigo,
un
amor
tan
cierto,
un
juramento
que
guardé
como
testigo.
Tan
humilde,
tan
confiado,
que
nunca
dudé
de
su
proceder,
creí
que
nuestro
lazo
era
eterno,
difícil
de
romper.
Cruzamos
la
frontera,
buscando
un
sueño
en
Estados
Unidos,
ella
empezó
a
trabajar,
entre
ruidos
y
desconocidos.
Al
volver
a
casa,
la
mirada
ya
no
era
la
misma,
el
silencio
entre
nosotros
se
convirtió
en
un
abismo.
Ya
no
me
atendía,
solo
había
frialdad
en
la
mesa,
cualquier
palabra
mía
se
volvía
una
dura
contienda
presa.
Sus
amigas
le
hablaban,
le
decían
que
no
se
dejara
gobernar,
y
el
veneno
del
orgullo
empezó
a
nuestra
vida
a
envenenar.
Lo
tomó
tan
en
serio,
que
un
día
el
silencio
se
hizo
final,
se
marchó
de
nuestro
hogar,
dejándome
este
dolor
tan
brutal.
A
su
lado
fui
feliz,
dichoso
de
tenerla
conmigo,
un
amor
tan
cierto,
un
juramento
que
guardé
como
testigo.
Tan
humilde,
tan
confiado,
que
nunca
dudé
de
su
proceder,
creí
que
nuestro
lazo
era
eterno,
difícil
de
romper.
Se
marchó
del
hogar,
y
con
ella
mi
calma,
una
orquesta
que
calla,
y
un
vacío
en
el
alma. (
Solo
de
saxofón
triste)
Se
marchó...
y
solo
queda
el
eco
de
aquel
ayer. (
Fade
out)